El Dióxido de Carbono como forma sostenible de reducir el pH del agua

La utilización del Dióxido de Carbono como una alternativa sostenible a los ácidos minerales para reducir el pH del agua está cada vez más extendida.

El Dióxido de Carbono como ácido

Cuando disolvemos Dióxido de Carbono en agua, éste se combina de tal manera que modifica la relación entre las distintas formas de Carbono, a la vez que actúa como ácido creando iones H+. La consecuencia de esta reacción es siempre una reducción del pH en el agua, por lo que es una alternativa ideal a los ácidos minerales para reducir el pH.

Ventajas del Dióxido de Carbono como agente neutralizante

La utilización del Dióxido de Carbono como un reductor del pH presenta ciertas ventajas frente a otros agentes neutralizantes.

No produce subproductos en el agua

Evita la corrosión

Cumplimiento de normativas de vertidos

Mantenimiento sencillo

Manipulación más cómoda y segura

Evita la sobreacidificación

Control de pH más preciso

Compatibilidad con otros tratamientos

ASPECTOS CLAVE

La importancia del pH

El pH es una de las características químicas más importantes para determinar la calidad del agua. Es un valor que nos indica la capacidad ácida o básica del agua, pero también nos indica la actividad del potencial de iones Hidrógeno. Este valor, es el que nos dirá si un agua es válida o no en función del uso que se le va a dar.

ASPECTOS CLAVE

La alcalinidad del agua

Otro factor importante a la hora de valorar la calidad de un tipo de agua es su alcalinidad. Podemos definir la alcalinidad como la resistencia al cambio de pH, es decir, un agua con una alcalinidad alta, necesitará mayor cantidad de ácido o base para modificar su pH, por lo tanto, es más sencillo y económico variar el pH en aguas poco alcalinas.

Seguridad, Medio Ambiente y Salud

El Dióxido de Carbono es un gas inerte, se suministra en botellas y no se tira salmuera.

Disolución del Dióxido de Carbono

La disolución del dióxido de carbono en agua es un proceso sumamente importante, dado que, si la disolución se lleva a cabo de manera errónea, la eficacia del proceso disminuirá y los costes para conseguir unos resultados aceptables serán muy elevados.

Por ello, es imprescindible contar con profesionales capaces de llevar a cabo este tipo de disolución con una alta eficacia, dado que en función de las características de la instalación se deberá trabajar de una u otra manera. Para conseguir una óptima disolución, lo más recomendable es contar con un equipo de disolución de Dióxido de Carbono. Este tipo de equipos, se encargan de disolver el 100% del CO2 en una parte del agua a tratar. Posteriormente, esta agua ya tratada (con un pH inferior al necesario) es la que se une con el resto de agua obteniendo el pH objetivo para la totalidad de la instalación.

OTROS PRODUCTOS